Una llave simple para distribuidora de challas Unveiled

8 En caso que los reclamos efectuados no correspondan, no obstante sea por descuido de mantención ó el incumplimiento de las indicaciones establecidas en este manual, nuestra empresa se reserva el derecho de solicitar el reembolso de los gastos efectuados, con un tope mayor de 2,50 Unidades de Fomento (UF) por visita. Una vez acordados los trabajos a realizar, se programará una data y hora de atención.

146 Los abanderados de ferrocarriles durante el desfile del primer contingente después de la juramento de la bandera. Atrás se ve el Teatro Serrano, que proyectaba por esos díGanador la película Allá en el Rancho Excelso Pintura obsequiada a la clan De la Presa por un pintor de patronímico Bettancourt en el que desde su paticular visión da una mirada al frontis del principal circuito de la sociedad melipillana.

La danza, aunque no rememora esta Lema específicamente, se identifica con el carácter agresivo de los Chunchos, siendo sus movimientos expresiones de lucha. Es ejecutada por habitantes del Altiplano Oriental, de las estribaciones de los Andes hacia la selva, los nativos de las provincias de Sandia y Carabaya, cuyo decorado geográfico zapatilla hasta la selva, por esta razón conocen a los chunchos; los han pasado de cerca y saben que son tribus nómades. Deducimos que la lucha es por la conquista de un mejor medio de vida. De acuerdo a esto, la danza significa la lucha del Chuncho con el Chuncho, del hombre con el hombre, por conquistar algo que en el mundo de la Civilización occidental llamamos Honradez social. La danza de los chunchos esquematiza actos de lucha y significa homenaje a la lucha humana.

conocimiento de cómo se comportaría la comunidad ante este nuevo tipo de espacio. Para 1911, año en que se reconstruía la Escuela Superior de NiñTriunfador, comenzaba la construcción de la prisión y el cuartel de policía, el Apolo cerraba sus puertas. Sin bloqueo, la fiesta del cine no podía terminar y el municipio le entregaba permiso a Aliro Valenzuela para alcanzar funciones de biógrafo en la ciudad. Es que el cine Bancal buen negocio. Y Vencedorí lo entendieron diversas empresas que venían con sus máquinas y rollos, como la empresa Mardones y Patri, quienes se instalaron con funciones permanentes bajo el nombre de Teatro Melipilla. Con su llegada, las proyecciones se sucedían tres veces por semana en horarios de noche, a las 22 horas, incluyendo una matiné (16 horas) en los díTriunfador festivos. Y el negocio fue viento en popa, a pesar de personarse condiciones precarias, como la casucha de madera donde instalaban el proyector, o la garita donde se cobraban los boletos. No importaba. El sabido no dejaba de cautivarse con las proyecciones, entre las que se contaban títulos como Cascadas y Neveros en Los Alpes, Perplejidad de Reflejo en el Mar, Los Bomberos de Idénticoís, obras que respondían a lo que los periódicos de la época solicitaban: nos permitimos insinuar al representante que exhiba vistas que instruyan al pueblo, como trabajos en maestranzas europeas, fabricación de metales, buques, aeroplanos, vistas de ciudades, revistas, etc. 92. Todo el mundo llegaba a las funciones, pero no todos con buena disposición, como en una nublada tarde de julio de 1911, cuando un patrón industrial de la comuna, acompañado de 92 La Patria, 24 de mayo de

6 Como se puede apreciar, los fenómenos del tipo 1 están relacionados principalmente a la altitud (m.s.n.m.), como heladas, granizadas, sequíCampeón, nevadas, etc., y son desastres naturales que afectan permanentemente a la población que habita en estas zonas del país. Por otro lado, los fenómenos del tipo 2 están asociados con las lluvias intensas, como deslizamientos de tierras, huaicos, y derrumbe de cerros, entre otros. Cálculo de los índices de vulnerabilidad Para cada uno de los grupos de fenómenos analizados, se ha calculado un índice de vulnerabilidad, para lo cual se ha utilizado para ello el Descomposición factorial. Ver anexo. De este modo, se han obtenido dos índices de los desastres naturales, tipo 1 y tipo 2. Ver mapas en el anexo. En los siguientes cuadros, se puede observar el nivel de correlación que existe entre los fenómenos naturales seleccionados y su respectivo índice de vulnerabilidad. Cuadro Nº 4 CORRELACIÓN ENTRE LOS FENÓMENOS NATURALES CON EL ÍNDICE DE VULNERABILIDAD A LOS DESASTRES TIPO 1 Fenómenos naturales Índice de vulnerab. Tipo 1 Helada Granizada Altura m.s.n.m Sequía Nevazón Viento robusto Tormentas eléctricas Fuente: Registro Doméstico de Municipalidades-RENAMU, 2009 Cuadro Nº 5 CORRELACION ENTRE LOS FENOMENOS NATURALES CON EL INDICE DE VULNERABILIDAD A LOS DESASTRES TIPO 2 Índice de vulnerab.

5 Waca Waca Waca Waca, vocablo que en Quechua significa toro toro. Danza originaria del Altiplano (Perú - Bolivia), es una graciosa y bella parodia de la Fiesta Brava, en la que los toros, toreros y cholitas elegantemente ataviadas danzan en medio del ruedo, demostrando la firmeza y audacia. Se inspira en la época de la colonia en las corridas de toros, aunque parece tener su origen en origen en la danza de los Ttinti wacas, donde los bueyes o wacas eran utilizados para el trabajo agrícola o Ttinti. Seguidamente la actividad agrípan dulce de los bueyes fue siendo sustituida por la de la corrida de toros, de ahí la explicación de la presencia de las lecheras en la danza. Resume en su coreografía la benéfica inclusión del rebaño bóvido a los Andes, acontecimiento importantísimo para la producción agrícola que inició a varias familias Aymaras y mestizas en la cría de reces y la comercialización de su calostro, carne y cuero. De inmediato la res y el toro pasaron a formar parte de los rituales Aymaras. Y en algún momento entre la Colonia y la República, los varones se pusieron monteras de cuero, en forma de toro o choto, mientras las lecheras y carniceras vestían sus mejores polleras para retozar al son de una música casi marcial.

Corría 1932 y las esperanzas de un teatro municipal se desvanecían. Fue en ese entonces cuando apareció la decisión de la clan De la Presa. Potentados inmigrantes españoles, habían fundado la Casa Presa Hermanos en 1870 sobre el costado oriente de la Plaza de Armas, manteniendo un surtido en el que, textualmente, todo lo que se vendiera en el mercado lo tenían ellos. Esta grupo, que adquirió diversos terrenos en la zona, había cultivado un singular afecto por Melipilla producto de un afortunado accidente. Triunfadorí lo recuerda Fresia De la Presa, nieta de los primeros que llegaron desde la península ibérica a Melipilla. Mi abuelo Manuel De la Presa Casanueva, cuando se casó con mi abuela Manuela, recibieron Interiormente de los regalos un alucinación 99

20 fiestas locales: el Carnaval (en el mes de febrero), las fiestas patrias (17, 18 y 19 de septiembre), el aniversario de la ciudad (11 de octubre), la Fiesta de la Primavera (octubre y/o noviembre) y el año nuevo (31 de diciembre). Todas ellas contaban con la existencia de buen clima para actividades al meteorismo desenvuelto. Y bajo techo se añadía el espectáculo de los circos, la entretención más sonada para una ciudad de tierra y carretas, con permanentes visitas y estadíVencedor prolongadas en los céntricos y diversos espacios que se les facilitaban para su funcionamiento 61. En este préstamo o arriendo, siempre las autoridades acordaban con el dueño o administrador del circo la posibilidad de hacer reuniones masivas y actos para la comunidad, tomando en cuenta la amplitud y el carácter popular de los circos, que no existían en otro recinto cerrado. El panorama melipillano en el epílogo del siglo XIX Bancal el de un municipio muy escaso en el marco de una sinceridad consonante. Se tenía para subsistir, pero el tesoro consistorial pedía apoyos hasta para empedrar una sola calle y asfaltar una simple vereda. El hospital subsistía por el atención de la caridad y la abnegada encaje de las Hermanas Hospitalarias; el agua se sacaba del río Maipo; las iglesias de La Merced y San Agustín no tenían torres; los árboles plantados por la municipalidad como gran inversión en 1897 se habían secado; los 150 faroles a parafina para iluminar las calles no podían funcionar por la merma del presupuesto y sólo se encendían los cercanos a los edificios públicos. 61 Variadas fuentes datan la llegada de circos a Ají en diversas fechas, que abarcan la segunda centro del siglo XIX y los inicios del siglo XX. Entre ellos están el circo a cargo del jinete ecuestre Giuseppe Chiarini, entre los abriles 1864 y 1869; por otro flanco, en 1884 arriba al puerto de Valparaíso el Circo Toutman de la clan Pacheco; y en 1907, se anuncia en el diario el Tarapacá la aparición del Circo Mar a Iquique.

Pero para los setenta se asentaría en el living de las casas chilenas como ilusión y ventana de fantasíGanador. Para el Palace esto sería develador. Con toques de queda, una competencia que en la primera mitad de los setenta lo enfrentó al Serrano, con una situación económica Doméstico precaria, y la comprobación que la relación costo-fruto en la presentación de grandes espectáculos no Bancal muy positiva para el negocio, el gran pantalla seguía siendo sinónimo de magnificencia en tiempos de pantallas chicas y señales poco nítidas. Adyacente con ello, el séptimo arte que proyectaba el Palace se correspondía con la noción de salir, palabra que refería a la libertad del encierro permanente en el hogar de aquellos abriles chilenos. Pero todo esto tendría un fin, o al menos se produciría un corte que cambiaría por más de una período el panorama de los cines nacionales: la televisión en color. En febrero de 1978, Tele Nacional transmitió las primeras imágenes que hacían olvidar el blanco y sable. El país enloqueció comprando televisores o al menos aquellos que pudieron adquirirlos y de un momento a otro la soberanía de los teatros como el espacio rey de los espectáculos, cambió. La gente se quedaba maravillada con la nueva tecnología que abría un abanico de posibilidades. Toda transmisión se sumó al cambio cromático y, por supuesto, películas de gran pantalla antiguas y modernas comenzaron a estrenarse en la TV. A las teleseries se les sumaban los mismos filmes por los que antiguamente tenían que fertilizar y se instaló la relación: para qué vamos a desgastar plata, si después lo vamos a ver de balde Para un panorama general de la tv en Ají revísese: Fuenzalida, Valerio, La Televisión en Chile en Orozco, G. (coord.), Historias de la televisión en América

Se hicieron apoyar 186 El Labrador, 25 de octubre de por el Congregación de Amigos del Cuadro, quienes servían como Garlito y críticos de su trabajo. Establecido en dicha escuela construida en 1940 y con un salón de actos con decorado, el Cuadro Exquisito redebutó con la obra escrita por Armando Moock, Natacha, en que la directora Isaura Tabardo interpretaba el papel de Georgina, Graciela Valenzuela el de Natacha y Ada Casanova a Rosa. La crítica positiva al montaje Circunscrito por parte de la prensa alcanzó igualmente para alabar los números de variedades que, al igual que siempre, acompañaban cada obra. Bendecida con una buena impresión, Isaura Sobretodo realizó una tarea en materia cultural que la llevó a escribir notas sobre el tema en el boletín El Labrador y a formar parte de un naciente grupo cultural que en 1948 se comprometía a difundir una revista titulada Concurrencia. A esa consideración, su Cuadro Primoroso brindaba funciones permanentes y fue un ejemplo de que en Melipilla Cuadro posible tener esperanza en el uso de sus espacios con teatro local. Lo que no lució nulo auspicioso en torno a finales de los cuarentas fue el cúmulo de tragedias administrativas que cruzaron al Teatro Serrano. Junto a afirmar que a lo largo de esta plazo pasaron cuatro concesionarios a su mando: el no obstante conocido Francione, luego la sociedad Selman y Varcellino, ocupándolo primeramente Selman en exclusiva para a posteriori acertar paso a Varcellino Hermanos, y sin embargo en 1950 le tocó a Hugo Stagno. Si el primero padeció la animadversión por su filiación política, los segundos a pesar de lo dificultoso que resultó el proceso de concesión manejaron con éxito la sociedad. Sin embargo ésta se dividió y, a poco peregrinar, Selman recibió críticas porque las entradas eran muy caras, porque las películas no se oían y

116 eliminar cunetas, barrer calles y mover piedras por un tercio del salario insignificante. El teatro se permearía de esta verdad. En 1977, al éxito del coro austríaco lo siguió la regular aprobación de Pedro Juan y Diego, de autoría de David Benavente. La obra del teatro ICTUS 263 incomodó a las autoridades presentes. La pieza teatral, exhibida un lunes de mayo, ponía en decorado a tres hombres de escasos fortuna, al ganancia de todo progreso. Bajo el régimen de un empleo precario debían construir y deshacer una muralla, una y otra vez, en un seña más que evidente al Plan de Empleo Insignificante que implicaba, en muchos casos, el disparatado de mover piedras alrededor de un ala de la calle para luego retornar a ponerlas donde mismo. Una de las curiosidades del teatro que se presentaba en Melipilla era que se trataba de obras con instrumentos que no podían sino incomodar a los mandos militares y autoridades del régimen, pero que aún Vencedorí se promovían. Roberto Mesa, ex estudiante de arte y música, disfrutaba de esas funciones organizadas por Eduardo Mallea, en su opinión el mejor administrador para traer espectáculos que ha tenido Melipilla. Yo fui a muchas de esas obras que vinieron a Melipilla. Una de las que me encantó fue Pedro, Juan y Diego. Eduardo, que Bancal los adscritos. En el afán de disminuir el desempleo, los trabajadores reclutados a través de los municipios, muchas veces debieron realizar labores sin sentido y con depreciación incremento. Para un estudio de éste y otros programas similares durante la dictadura véase: Clavel, Carlos (ed.), Estudio sobre los programas especiales de empleo, Santiago de Chile, Unidad de Patrimonio Universidad de Ají, Por estos díFigura, el teatro Ictus recién se levantaba tras los primeros primaveras de un ataque que había dejado a las compañías teatrales en un contrapeso precario. En relato al ICTUS revísese: op.

50 Para 1930, en Melipilla existía un sólo teatro de magnitudes importantes, éste Bancal el Teatro Esmeralda y se erigía a media cuadra de la Plaza de Armas en torno a el finalidad. Pero el Esmeralda no daba la talla, según las pretensiones de una incorporación sociedad que aguardaba un circuito en mejores condiciones para alojar eventos de mayor magnitud y calidad. El municipio de aquella época encabezado por el corregidor José Barros Hurtado no lo podía brindar; más aún, se encontraba allí de hacerlo. Pero insistían con un préstamo solicitado una y otra momento al Estado que finalmente llegó. No obstante, cuando aquello sucedió se optó por destinar tal monto a las innumerables carencias de la ciudad que comenzaban con el alcantarillado, seguían con la pavimentación y continuaban con la iluminación.

96 Leones, el Conjunto Arturo Prat, la rama de arte y cultura de Soinca, el conjunto folklórico Pomaire, mientras se mantenían las sempiternas organizaciones como el Cuerpo de Bomberos. Tenían en ese entonces las celebraciones un zona donde realizarse, como el salón municipal, y el espacio manifiesto vibraba con los carnavales y fiestas de la primavera, los chalilones y la Novena del Irreflexivo Alá. Estas últimas atraían a cientos de personas a representaciones teatrales que se hacían de pasajes bíblicos. Para muchos niños de la ciudad fue su primera experiencia como espectadores de algo cercano a un acto teatral. Jorge Martínez, discípulo de la Escuela Parroquial con 10 años para 1968, era individualidad de ellos. Ibamos siempre a la Plaza de Armas a lo que mi mama llamaba los chalilones, que Bancal esta cosa de challas, cuchuflíes y darse vueltas en la plaza. En algún momento los chalilones se acompañaban por la Novena del Irreflexivo Altísimo, previo a la Navidad. Son los primeros expresiones artísticos que tengo de acontecer pasado una representación, a partir de caricaturas, imágenes, estructuras de monos que se ubicaban frente a la catedral contemporáneo. Se montaba un decorado precario, que para nosotros Bancal maravilloso, con expresión y todo, y se contaba una historia que tenía un componente bíblico, iba todo Melipilla, la Parentela se reía y se celebraba todos los años. Nacían todavía encuentros como el Carnaval de la Alegría y el Festival In 70, organizados por la JUM, todos en el Séptimo arte Palace. Por qué en el Palace? Porque con un Particular donde cabían personas y con la valor de un empresario que pretendía hacer prevalecer su negocio, Bancal un sitio privilegiado para beneficios, festivales y encuentros que se presentaran en Melipilla.

136 Como complemento perverso, la comuna nunca tuvo una política cultural en todo el siglo XX, que asentara en sus espacios teatrales un quehacer coordinado desde el uso y la apreciación artística cultural destinada a contribuir a la creación, al aumento del renta social y al bienestar de la población, entre otros aspectos 292. El único requisito a los administradores fue complementar esporádicamente el negocio con ciertos usos por parte del municipio u otra estructura para realizar espectáculos benéficos o la realización de actividades vinculadas con fiestas locales. El hecho de que el Teatro Serrano fuera cerrado a fines de los setentas habla de cómo fueron concebidos estos espacios: si no genera hacienda, no sirve. b. Apropiación ciudadana En Melipilla, la relación entre el teatro y la población fue la de espectáculo-espectador y, click aqui como se mencionó más en lo alto, el acento estuvo puesto en los réditos económicos que el teatro generaba para sus dueños y administradores. Por lo tanto, la actividad artística melipillana no propició la relación centro cultural-ciudadanía cultural, o perfectamente espacio para las artes-expansión de agrupaciones locales. En consecuencia, no existió Artes, aún de la propia Municipalidad de Santiago, de las municipalidades de Las Condes, Vitacura y Providencia y de la empresa privada. 292 El estudio de la relación entre el caudal social y el consumo cultural ha sido analizada por diversos autores. Por ejemplo, un estudio que entiende al caudal social como determinante del consumo cultural es: Ateca, Conquista, El caudal humano como determinante del consumo cultural en Estudios de Capital Aplicada, Vol. 27, Núm. 1, 2009, pp En cambio, un repaso sobre los estudios que entienden que el arte y la cultura tiene un impacto en las comunidades, se encuentra en: Guetzkow, Joshua, How the Arts Impact Communities: An introduction to the literature on arts impact studies en Working Paper Series, 20, Center for Arts and Cultural Policies Studies, Princeton University, una convincente Billete artística de la ciudadanía en la ordenamiento, promoción y incremento de alguna disciplina, o incluso en su misma Sucursal, que permitiera una efectiva apropiación significativa de dichos espacios sociales 293.

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